Sue Bird no tiene ni idea de cuántas veces ha ocurrido, cuántas veces le han entregado un papel y le han pedido que firme su nombre. ¿Miles?. Por supuesto. ¿Decenas de miles de personas?. Probablemente.
Cuando eres una de las siete jugadoras que ha sido capaz de ganar oro olímpico, un anillo de la WNBA y un titulo de la NCAA, es imposible llevar la cuenta de cuantos autógrafos has firmado. Pero lo que Bird recuerda es la primera vez que le pidieron uno.
Ella vivía en Syosset y era la jugadora estrella de su equipo. Bird tenía 11 años en ese momento.
"Yo estaba jugando en el St. John's. Creo que mi equipo estaba dando un buen espectáculo en el descanso", dijo. "Después del partido, la base del equipo rival se acerco y me pidió un autógrafo. Dijo que sabía que algún día valdría la pena".
Por supuesto, ni siquiera aquella chica profética podría haber imaginado la carrera de que Bird está teniendo, que a los 31 años estaría preparándose para jugar los Juegos Olímpicos de Londres en busca de su tercera medalla de oro.
"A veces no puedo creérmelo" dijo la base con una sonrisa después de un entrenamiento con Seattle Storm. "No importa si has estado allí antes. Jugar para tu país es una sensación increíble y un honor".




